Neuropsicología

La neuropsicología es una especialidad que estudia el funcionamiento de nuestro cerebro y aporta soluciones a diferentes afecciones, como problemas de memoria, lenguaje o atención.

La combinación de la neurología y la psicología investiga la relación entre el funcionamiento de las estructuras cerebrales, la conducta y los procesos cognitivos.

Esta especialidad trata a las personas que presentan daños cerebrales adquiridos, debidos a una lesión, o congénitos. El tratamiento neuropsicológico tiene como objetivo estimular y recuperar diversas funciones cognitivas, tales como la memoria, el lenguaje, la percepción y la atención.

La rehabilitación se suele combinar con terapia psicológica para el paciente y sus familiares.

Este tratamiento es muy útil en diferentes trastornos, como los siguientes:

> Problemas de memoria tras lesiones o enfermedades, como el ictus.
> Trastornos de la atención, que incluye capacidades como la concentración, la alerta y la vigilancia.
> Trastornos relacionados con las funciones ejecutivas, como la organización de tareas, resolución de problemas o toma de decisiones.
> Alteraciones de la comunicación y el lenguaje, tanto oral como escrito.
> Pérdida de la capacidad de escribir o realizar operaciones matemáticas sencillas


Dependiendo del tipo de lesión y del grado de alteración de las capacidades que presenta el paciente, se aplican las técnicas que se consideran más adecuadas para mejorar cada trastorno.


¿Qué enfermedades requieren tratamiento neuropsicológico?

Las enfermedades que pueden requerir rehabilitación neuropsicológica son muy variadas. Estos son los casos más frecuentes:

> Pacientes que han sufrido daño cerebral, tales como un ictus o un traumatismo craneoencefálico.
> Personas con demencia, trastornos mentales graves o enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer, esclerosis múltiple o párkinson.
> Trastornos como autismo o TDAH, que pueden presentarse tanto en niños como en adultos.

La rehabilitación neuropsicológica también resulta adecuada para mantener el cerebro activo en las personas mayores sanas. Las tareas de estimulación cognitiva ayudan a prevenir el deterioro mental.